Calendarios y líneas de tiempo

Las herramientas de visualización del tiempo, como los calendarios y las líneas de tiempo, se pueden usar para seguir los cambios, documentar historias y procesos, o para analizar rutinas.

¿Por qué?
El tiempo es una dimensión importante en casi todos los temas que analizamos: ver cómo se produjo una situación determinada, aprender por la experiencia o anticipar lo que podría ocurrir. Muchos problemas se experimentan de manera inmediata, pero responder a ellos requiere una perspectiva a largo plazo, reconociendo los factores que produjeron la situación, a fin de garantizar soluciones sostenibles. Visualizar estas soluciones en la forma de un calendario o de una línea de tiempo puede ser muy eficaz.

El análisis del empleo rutinario del tiempo hace resaltar claramente las diferencias en los patrones de trabajo o de conducta de los individuos, estimulando la participación, el debate y, en muchos casos, ayudando a la planificación para el cambio.

¿Cuándo?
Una dimensión de tiempo es útil en el análisis de casi todo problema o situación, pudiendo ser introducida en cualquier momento.

Health Calendar¿Cómo?
Hay tres gráficos principales con los que podemos agregar una dimensión de tiempo al análisis. Los calendarios sirven para representar y analizar los patrones y variaciones estacionales, por ejemplo, observar la carga de trabajo en distintas épocas del año o las fluctuaciones de precio, mientras que las líneas de tiempo son eficaces para seguir los cambios que se producen a lo largo del tiempo con respecto a un asunto en particular y para predecir futuros acontecimientos en base a experiencias pasadas. Ambos resaltan con claridad las relaciones causa-efecto y pueden emplearse para mejorar la planificación y la preparación, determinando, por ejemplo, pequeños pasos que, en un cierto lapso de tiempo, podrían sumarse para dar lugar a un gran cambio.

Por contraste con la visión más larga de las líneas de tiempo, los cuadros del día pueden ayudar a l@s participantes a concentrar su atención en el ‘microempleo’ del tiempo, dando lugar al análisis compartido de los patrones de trabajo o de conducta. Al resaltar las diferencias, o las convergencias, de las actividades y tareas diarias, los cuadros ayudan a estimular el debate sobre la división del trabajo o las oportunidades de colaboración. Este tipo de gráfico resulta especialmente útil a la hora de examinar asuntos de género y relaciones de poder.

Como cualquier otro ejercicio de visualización, los calendarios y líneas de tiempo deben usarse para profundizar el análisis de un tema planteado en el curso de una discusión de grupo. Los temas más comunes son la agricultura, la salud, la seguridad alimentaria, el ingreso y las relaciones de género, aunque una perspectiva de largo plazo de cualquier situación puede ser útil. Dependiendo del tema o de la situación que se analice, se escogerán las unidades de tiempo más apropiadas: horas, días, meses, años o decenios. En algunos casos, las unidades estarán relacionadas con un periodo específico y, en otros, se utilizarán en forma general: meses del año u horas del día.

Una vez determinadas las unidades de tiempo, se puede elaborar un calendario o una línea de tiempo básicos utilizando símbolos localmente adecuados para las diferentes unidades de tiempo. Esto se puede hacer individualmente o en grupo. L@s participantes colocan símbolos o palabras que representan acontecimientos pertinentes en el lugar que corresponde del gráfico. Si es una actividad en grupo, las decisiones sobre la pertinencia de los acontecimientos, y cuándo estos ocurren, pueden constituir, por sí mismas, el origen de un debate revelador. El análisis y la discusión en grupo del dibujo resultante servirá de base para idear estrategias destinadas a hacer frente a los problemas más comunes o a prevenirlos.

A medida que el grupo va elaborando calendarios y líneas de tiempo, se los puede comparar para que l@s participantes vean cómo acontecimientos aparentemente aislados, como ser, los cambios de la economía local y los patrones de las enfermedades, están en realidad relacionados entre sí.

Ejemplos de la práctica:
En Nepal se utilizaron calendarios de salud para provocar un debate sobre las causas de las enfermedades más comunes. Al ir llenando el calendario, l@s participantes iniciaron una discusión sobre la frecuencia de las enfermedades, si cambiaban de un año a otro, las causas estacionales o no, la forma de propagación de las enfermedades, cómo se las podía prevenir o reducir y cómo hacer para que las medicinas y los funerales fueran más asequibles o mejor planeados. En Uganda se emplearon calendarios de hambre y abundancia para trazar la disponibilidad de alimentos e ingresos y determinar las épocas de escasez y de abundancia en el año. Se examinaron las razones de la escasez, centrándose en las estrategias de sobrevivencia y las ideas para mejorarlas. Entre estas últimas la introducción de nuevos cultivos, el mejoramiento del almacenamiento, las compras al por mayor, las ventas a través decooperativas, el riego, los proyectos de generación de ingresos, etc.

Otros ejemplos de aplicación de calendarios y líneas de tiempo en la práctica incluyen:
• los calendarios de carga de trabajo para hombres y mujeres en Uganda,
• las líneas de tiempo de la historia de las cooperativas en Honduras,
• las líneas de tiempo de la historia del pueblo en Bangladesh,
• la rutina diaria de niños y niñas de diferentes castas en India.

Queremos saber cómo has utilizado estas herramientas participativas. Puedes compartir tu experiencia aquí abajo.