Gestos y posturas

Maneras de estudiar y analizar el mundo en gran parte inconsciente de la comunicación a través de los gestos y las posturas.

¿Por qué? Posiblemente la forma más fundamental de comunicación visual – en realidad de toda comunicación – sea el lenguaje corporal. Es un lenguaje que tod@s hemos aprendido a hablar y entender, y sin embargo es tan fundamental, que a menudo ni siquiera estamos conscientes de él. La manera en que nos movemos, los gestos que usamos y nuestras expresiones faciales comunican mucho más de lo que nos damos cuenta. Ningún análisis de la comunicación y del poder estaría completo sin un espacio para reflexionar sobre este tema.

¿Cuándo? L@s facilitadores deben conocer, desde el principio, las señales básicas de los gestos y posturas de l@s participantes, ya que esto les ayudará a hacer que las personas se sientan más cómodas cuando su lenguaje corporal exprese indiferencia. Es algo que posiblemente se pueda explorar con tod@s l@s participantes en cualquier momento del proceso.

¿Cómo? Estudiar los gestos y las posturas dentro del proceso Reflect-Acción entraña ciertos peligros. Lo último que queremos es que a la gente se le enseñe a comportarse, como si esto fuese una escuela de etiqueta social. Por otro lado, es un tema que merece ser objeto de análisis y reflexión, ya que podría permitir que las personas adquieran una nueva percepción de sí mismas y de l@s demás, algo que quizás les ayude a abordar las relaciones de poder.

Cartografía de posturas: Un buen lugar para comenzar es pedir al grupo que identifique diferentes posturas que comunican un significado claro para ell@s. Se les puede pedir a l@s participantes que exageren la postura para asegurarse de transmitir bien la idea. L@s participantes podrían adoptar, por turno, una postura y hacer que l@s demás adivinen la intención o describan cómo interpretan la postura. El ejercicio se puede hacer con diferentes posiciones básicas, las personas podrían, por ejemplo, mostrar diferentes maneras de sentarse y luego, diferentes maneras de pararse. Esto se puede ampliar pidiéndoles a l@s participantes que adopten diferentes posturas en una situación simulada, como en una asamblea de la comunidad o en una fiesta. Especialmente interesante es sobreponer un análisis de poder a cada postura identificada: qué dice esta postura sobre el status y poder de esta persona en esta situación.

Cartografía de gestos: Un proceso similar se puede utilizar para trazar un mapa de los gestos, identificando la mayor cantidad posible de maneras de usar las manos para comunicar un significado y estudiando nuevamente las dimensiones de poder de los diferentes gestos. A medida que las personas practican con este tipo de cartografía se irán identificando gestos más sutiles.Cartografía de expresiones faciales:

Lo mismo se puede hacer con las expresiones de la cara, tratando de identificar cambios cada vez más pequeños. Este proceso puede comprender una lucha por encontrar el lenguaje correcto para distinguir las diferencias.Apareamiento de poder para estudiar gestos y posturas: El poder (o falta de poder) de algunas posturas o gestos es difícil de leer cuando se está sol@. Por lo tanto, una buena idea que posiblemente añadirá otra dimensión al análisis, es pedir a l@s participantes que formen parejas para crear un cuadro de poder, consciente del gesto, postura y expresión facial. Trabajando en parejas también se puede estudiar cómo el gesto y la postura afectan a los demás, por ejemplo, pidiéndole a una persona que hable y a la otra que mire a su alrededor evitando el contacto visual. ¿Cómo afecta eso a la persona que habla?


 

El poder del silencio: Silencio es en muchas formas la última comunicación. Se puede utilizar activa y subversivamente. Puede gritar mas fuerte que las voces mas encendidas. “La cultura del silencio", puede surtir un efecto diferente como en el caso de Susan, una participante de Reflect-Acción en Uganda:

"Susan se quedaba callada cuando deseaba transmitir un pensamiento. Si, cuando se le hubiera preguntado acerca de corrupción, abuso del poder por oficiales, ella hubiera hablado, ella se habria puesto en una posición de contra ataque o venganza por parte de los oficiales. Silencio en este contexto puede añadir credibilidad de una acusación silenciosa. En otras situaciones los silencios de Susan fueron irrespetados, silencios agresivos los cuales a veces exitosamente paran a un adversario"

(Marc Fiedrich 2001)


 

Esculturas corporales: Se pueden hacer de distintas maneras. Una posibilidad es que un@ o dos escultor@s hagan esculturas de tod@s l@s demás para construir una imagen compuesta. Es lo que hizo ODEC, en Oxford, para estudiar el racismo dentro de su propia organización. A una persona se le pidió que esculpiera, en silencio (o tan silenciosamente como fuera posible), los cuerpos de las demás  personas – incluida la expresión facial – para recoger una dimensión específica del racismo. Otra posibilidad es que tod@s participen en la construcción de una imagen compuesta determinada. Por ejemplo, en un taller Reflect-Acción de Pakistán donde se les pidió a los grupos que esculpieran sobre temas sociales, un grupo representó el orden feudal de las zonas rurales.

Juegos de imitación de la opresión interiorizada: Freire escribió mucho sobre cómo las personas interiorizan la opresión. No se trata únicamente de un proceso intelectual abstracto, sino a menudo de un proceso fundamentalmente físico. Nuestra situación social y las opresiones que hemos interiorizado están metidas en nuestro cuerpo – en nuestro modo de caminar, de movernos, de sentarnos – la manera en que nos imponemos físicamente o nos encogemos de miedo y sometemos. El proceso se expresa individual y socialmente también: la situación social de la mujer revelada tan a menudo simplemente por su presencia física (o, hasta cierto punto, su ausencia relativa), sentada detrás de los hombres, caminando detrás de ellos, su silencio traducido en una expresión física por generaciones. Una vez creada una conciencia del gesto y de la postura (o una sensibilidad hacia ellos), se les puede pedir a l@s participantes que identifiquen ejemplos de “opresión interiorizada” y los dramaticen en juegos de imitación en los que también hablan, pero donde el lenguaje corporal dice más que las palabras. Después del juego de imitación, a l@s participantes se les puede alentar a que vuelvan a representar la misma situación a fin de invertir la dinámica física: imponiéndose ell@s mism@s y tratando de desafiar la dominación física de la figura de autoridad (p.ej. buscar maneras de hacer que un burócrata se mueva de su gran escritorio).